Durante años, la terapia de reemplazo de testosterona (TRT) estuvo rodeada de una nube de incertidumbre cardiovascular. ¿Aumenta el riesgo de infartos? ¿Sube la presión arterial? ¿Es segura para el corazón? Preguntas legítimas que, hasta hace relativamente poco, no tenían respuestas definitivas basadas en evidencia sólida.

En 2023, el estudio TRAVERSE — el mayor ensayo clínico aleatorizado sobre TRT y salud cardiovascular jamás realizado — cambió el panorama de forma significativa. Y los datos que han seguido publicándose desde entonces siguen refinando nuestra comprensión. En 2026, la ciencia tiene algo bastante claro que decir.

El Contexto: Por Qué Existía la Preocupación

La relación entre testosterona y corazón tiene una historia complicada. En 2010, un estudio pequeño (el estudio TOM, publicado en NEJM) fue interrumpido prematuramente porque el grupo de TRT parecía tener más eventos cardiovasculares. Aunque el estudio tenía limitaciones metodológicas serias — incluyendo una población de hombres mayores con alta prevalencia de enfermedad cardiovascular preexistente —, la FDA emitió una advertencia sobre los posibles riesgos cardiovasculares de la TRT en 2015.

Esto generó años de confusión. Médicos que antes prescribían TRT con relativa facilidad comenzaron a evitarla. Hombres con hipogonadismo confirmado se quedaron sin tratamiento por miedo a un riesgo que, como veremos, los datos más recientes no confirman de la misma manera.

El Estudio TRAVERSE: La Evidencia que Cambió el Debate

El estudio TRAVERSE (Testosterone Replacement therapy for Assessment of long-term Vascular Events and efficacy ResponSE) fue publicado en el New England Journal of Medicine en 2023. Es hasta la fecha el ensayo más grande y riguroso sobre TRT y riesgo cardiovascular.

Metodología

Más de 5,200 hombres de 45 a 80 años con hipogonadismo confirmado (testosterona sérica <300 ng/dL) y enfermedad cardiovascular preexistente o alto riesgo cardiovascular fueron aleatorizados a recibir gel de testosterona al 1.62% o placebo durante una media de 22 meses.

Resultado Principal

El resultado primario fue un compuesto de eventos cardiovasculares mayores adversos (MACE): muerte cardiovascular, infarto de miocardio no fatal y accidente cerebrovascular no fatal. El resultado fue claro: la TRT no aumentó significativamente la tasa de eventos MACE en comparación con el placebo (7.0% vs 7.3%).

Dicho de otra forma: en hombres con hipogonadismo y alto riesgo cardiovascular — la población de mayor preocupación — la terapia de testosterona fue cardiovascularmente segura.

Lo que Sí Encontró TRAVERSE

Sin embargo, TRAVERSE también identificó algunas señales que merecen atención:

  • Fibrilación auricular: El grupo de TRT tuvo una mayor incidencia de fibrilación auricular (3.5% vs 2.4%). Esto merece vigilancia, especialmente en hombres con antecedentes de arritmias.
  • Embolia pulmonar: Hubo más casos de embolia pulmonar en el grupo de testosterona (0.9% vs 0.5%), posiblemente relacionado con el aumento del hematocrito.
  • Insuficiencia renal aguda: Leve aumento en el grupo de tratamiento.

Estos hallazgos no invalidan la TRT, pero subrayan la importancia del seguimiento médico y la monitorización del hematocrito durante el tratamiento.

Testosterona Baja y Riesgo Cardiovascular: La Otra Cara

Algo que con frecuencia se olvida en este debate es que la testosterona baja también se asocia con peor salud cardiovascular. Múltiples estudios epidemiológicos han demostrado que los hombres con hipogonadismo no tratado tienen mayor riesgo de:

  • Síndrome metabólico y obesidad abdominal
  • Resistencia a la insulina y diabetes tipo 2
  • Dislipidemia (colesterol HDL bajo, triglicéridos altos)
  • Presión arterial elevada
  • Mayor mortalidad cardiovascular a largo plazo

Un metaanálisis de 2019 publicado en European Heart Journal encontró que los hombres con testosterona en el cuartil más bajo tenían un 35% más de riesgo de eventos cardiovasculares mayores comparados con los del cuartil más alto. Este dato pone el debate en perspectiva: dejar el hipogonadismo sin tratar tampoco es "la opción segura".

Mecanismos Cardioprotectores de la Testosterona

La biología apoya una visión más matizada. En niveles fisiológicos normales, la testosterona ejerce varios efectos que pueden ser beneficiosos para el corazón:

Vasodilatación

La testosterona actúa como vasodilatador al inhibir canales de calcio en el músculo liso vascular, reduciendo la resistencia vascular periférica. Esto puede contribuir a un mejor perfil de presión arterial.

Composición Corporal

La testosterona favorece la masa muscular y reduce la grasa visceral — ambos cambios directamente relacionados con menor riesgo cardiovascular metabólico.

Perfil Lipídico

El efecto sobre el colesterol es complejo. La TRT puede reducir ligeramente el HDL en algunos pacientes, pero también reduce los triglicéridos y la grasa visceral, factores que en muchos casos tienen mayor relevancia clínica.

Sensibilidad a la Insulina

La optimización de la testosterona mejora la sensibilidad a la insulina en hombres con hipogonadismo, lo que reduce el riesgo de progresión a diabetes tipo 2 — un importante factor de riesgo cardiovascular.

Monitorización Cardiovascular Durante la TRT

Para quienes están en TRT o la están considerando, el seguimiento médico adecuado es fundamental. El protocolo estándar incluye:

  • Hematocrito y hemoglobina: La testosterona estimula la eritropoyesis. Un hematocrito superior al 54% aumenta la viscosidad sanguínea y el riesgo de trombosis. Requiere ajuste de dosis o donación de sangre.
  • Presión arterial: Monitoreo regular, especialmente en los primeros meses.
  • Panel lipídico: Seguimiento del colesterol HDL, LDL y triglicéridos.
  • PSA: En hombres mayores de 40, para monitoreo de salud prostática.
  • Síntomas de arritmia: Estar atento a palpitaciones, especialmente en pacientes con factores de riesgo cardíaco.

Si quieres conocer las opciones de tratamiento disponibles y cómo se realiza el seguimiento médico, visita nuestra página de terapia de testosterona en Truventa.

¿Quiénes No Deberían Iniciar TRT?

La TRT está contraindicada o requiere consideración especial en:

  • Hombres con policitemia vera o hematocrito basal elevado
  • Antecedentes de tromboembolismo venoso sin causa corregible
  • Insuficiencia cardíaca descompensada grave
  • Infarto o accidente cerebrovascular reciente (en los últimos 3-6 meses)
  • Apnea del sueño no tratada (aunque no es contraindicación absoluta)

La decisión siempre debe tomarse caso por caso con un médico que evalúe el beneficio-riesgo individual.

Conclusión: La Ciencia en 2026

El mensaje de la ciencia en 2026 es más claro que nunca: la TRT, cuando está indicada (hipogonadismo confirmado), prescrita adecuadamente y supervisada médicamente, no aumenta el riesgo cardiovascular en la mayoría de los hombres. Y en aquellos con hipogonadismo no tratado, el riesgo cardiovascular puede ser mayor si se deja sin atención.

Como toda terapia médica, la TRT requiere individualización, seguimiento y un médico que entienda tanto los beneficios como los matices. Si tienes preguntas sobre si la TRT es adecuada para ti, en Truventa Medical podemos ayudarte a evaluar tu situación desde casa, con médicos licenciados y análisis de laboratorio incluidos.

Preguntas Frecuentes

¿La TRT aumenta el riesgo de infarto?

Según el estudio TRAVERSE — el más grande y riguroso hasta la fecha — la TRT no aumentó significativamente el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular o muerte cardiovascular en hombres con hipogonadismo, incluso en aquellos con alto riesgo cardiovascular previo.

¿Por qué sube el hematocrito con la testosterona?

La testosterona estimula la producción de eritropoyetina (EPO) en los riñones, lo que aumenta la producción de glóbulos rojos. Esto puede ser beneficioso en algunos contextos, pero cuando el hematocrito supera el 54%, aumenta el riesgo de coágulos y debe manejarse con ajuste de dosis o donación de sangre.

¿La TRT afecta la presión arterial?

El efecto sobre la presión arterial es generalmente neutral o ligeramente favorable cuando se mantienen niveles fisiológicos. La retención de sodio y agua puede ocurrir a dosis suprafisiológicas, pero no es un problema común en protocolos bien supervisados.

¿La testosterona baja daña el corazón?

La evidencia epidemiológica sugiere que los hombres con testosterona persistentemente baja tienen mayor riesgo de síndrome metabólico, diabetes, obesidad abdominal y eventos cardiovasculares. El hipogonadismo no tratado no es inocuo desde el punto de vista cardiovascular.

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